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martes, 16 de febrero de 2010

HIPPOLYTE BOUCHARD, UN CORSARIO FRANCÉS AL SERVICIO DE LA INDEPENDENCIA DE ARGENTINA Y EL PERÚ

Héctor Guzmán Palomino
Hippolyte Bouchard

Por sus eminentes servicios se le nombró comandante de la fragata peruana La Prueba y luego se le confió la Marina de Guerra del Perú hasta 1828. Y el Congreso del Perú le otorgó una hacienda azucarera, llamada La Buena Suerte, donde viviría hasta el 4 de enero de 1837 en que fue asesinado por uno de sus peones. Sus
restos mortales, sepultados en una oscura cripta de Nazca, fueron rescatados del olvido en 1962 y repatriados a Buenos Aires a bordo de un crucero bautizado en su recuerdo como La Argentina, que en vida comandara.

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LA REVOLUCIÓN DE JUAN SANTOS ATAHUALLPA

Héctor Guzmán Palomino

Las penosas condiciones de vida impuestas a las poblaciones nativas, reducidas a la esclavitud y desposeídas de sus tierras, a las cuales se pretendió destruir culturalmente, crearon las condiciones objetivas para la revolución; estas fueron circunstancias tangibles que suscitaron el rechazo a la dominación, dando cauce a la revuelta. El mérito mayor de Juan Santos Atahuallpa fue el de haber forjado la unidad política entre todas las naciones de la selva central, proyectando una lucha común con los pueblos de las serranías, ideal este
último que desgraciadamente no pudo concretarse. Además, logró forjar entre sus miles de seguidores una consciencia política de clase, considerando también entre los oprimidos a los negros esclavos que trabajaban en las misiones, algunos de los cuales se adhirieron a su causa, entre ellos Antonio Gatica.

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GEORGES ANSON Y JUAN SANTOS ATAHUALLPA

Héctor Guzmán Palomino
Incendio de Paita, grabado publicado en el libro de Anson

En los seis meses Anson continuó sus correrías atacando diferentes puertos en las costas peruanas. Todo indica que esperaba ver al Perú sublevado, pero como no ocurriese ello en el tiempo por él previsto, dejó nuestras costas navegando rumbo al Asia. Ello ocurrió en mayo de 1742, por ironía solo unos días antes de que llegaran a Lima las primeras noticias sobre el levantamiento de Juan Santos Atahuallpa. ¿Ironía del destino? ¿Qué hubiese sucedido de tenido Anson esta información? Porque Lima también se sublevaría, lamentando Juan Santos Atahuallpa que sus “amigos ingleses” no estuvieran ya para apoyarlo.

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